"Consideremos, por ejemplo, el viento, un componente normal del entorno natural. El viento es un peligro: es una condición con posibilidad de provocar lesiones al personal, daños al equipo o estructuras, pérdidas de material o reducción de la capacidad de realizar una función prescrita. Un viento de 15 nudos, por sí mismo, no necesariamente tendría el potencial de provocar daños durante operaciones aeronáuticas. En realidad, un viento de 15 nudos que sople directamente a lo largo de la pista contribuirá a mejorar la performance de las aeronaves durante la salida. No obstante, cuando un viento de 15 nudos sopla en dirección perpendicular a una pista en la que se realizará un aterrizaje o un despegue, se transforma en viento transversal. Es sólo entonces, cuando el peligro interactúa con las operaciones del sistema (despegue o aterrizaje de un avión) dirigidas a la prestación de un servicio (la necesidad de transportar pasajeros o carga hacia o desde el aeródromo particular cumpliendo un horario), que su potencial de producir daños pasa a ser un problema de seguridad operacional (una excursión lateral de la pista debido a que el piloto puede no controlar el avión como consecuencia del viento transversal). Este ejemplo ilustra el análisis de 4.2.3: un peligro no debería considerarse necesariamente como “cosa mala” o algo con connotaciones negativas. Los peligros son parte integral de los contextos operacionales, y sus consecuencias pueden tratarse mediante diversas estrategias de mitigación para contener el potencial perjudicial del peligro, lo que se analizará más adelante en este manual.
Una consecuencia se define como el posible resultado de un peligro. El potencial perjudicial de un peligro se materializa mediante una o varias consecuencias. En el ejemplo anterior del viento transversal, una consecuencia del peligro “viento transversal” podría ser “la pérdida de control lateral”. Otra consecuencia más grave podría ser la “excursión lateral de la pista”. Una consecuencia aún más grave podría ser “daños al tren de aterrizaje”. Por consiguiente, es importante describir todas"
Referencia: Articulo extraido del docuento 9859 de la OACI
"La identificación de peligros y la gestión de riesgos de seguridad operacional son los procesos centrales involucrados en la gestión de la seguridad operacional. No son nuevos ni se han elaborado como consecuencia del reciente interés en la gestión de la seguridad operacional y, en particular, en los sistemas de gestión de la seguridad operacional (SMS).
La diferencia entre la seguridad operacional del sistema tradicional y la gestión actual de la seguridad operacional es que, debido a sus fundamentos de ingeniería, la seguridad operacional del sistema se concentraba principalmente en las consecuencias para la seguridad de los aspectos y componentes técnicos del sistema en consideración, a veces a expensas del componente humano. Por otra parte, la gestión de la seguridad operacional se basa en el dogma de la seguridad operacional del sistema (identificación de peligros y gestión de riesgos de seguridad), y amplía la perspectiva para incluir los factores humanos y la actuación humana como consideraciones fundamentales de seguridad operacional durante el diseño y el funcionamiento del sistema.
La diferencia entre peligros y riesgos de seguridad operacional es a menudo fuente de dificultades y confusión. Para desarrollar prácticas de gestión de la seguridad operacional que sean pertinentes y efectivas, es esencial una clara comprensión de lo que constituye un peligro y lo que es un riesgo de seguridad operacional.
Para analizar los peligros y contribuir a la comprensión de la diferencia entre estos y los riesgos de seguridad, el tratamiento del tema divide el concepto general de peligro en dos componentes: el peligro en sí y sus consecuencias. Una clara comprensión de las diferencias entre estos dos componentes es también fundamental para la práctica de la gestión de la seguridad operacional.
Un peligro se define como una condición o un objeto que podría provocar lesiones al personal, daños al equipo o estructuras, pérdidas de material o reducción de la capacidad de realizar una función prescrita.
Los sistemas en los que las personas deben interactuar activa y estrechamente con la tecnología para lograr los objetivos de producción mediante la prestación de servicios se conocen como sistemas sociotécnicos. Así pues, todas las organizaciones de aviación son sistemas sociotécnicos. Los peligros son componentes o elementos normales de los sistemas sociotécnicos. Son integrales a los contextos en que se produce la prestación de servicios por sistemas de producción sociotécnicos. Por sí mismos, los peligros no son “cosas malas”.
Los peligros no son necesariamente componentes perjudiciales o negativos de un sistema. Sólo cuando los peligros interactúan con las operaciones del sistema dirigidas a la prestación de servicios, su potencial perjudicial puede transformarse en un problema de seguridad operacional.
Referencia: El presente articulo ha sido extraído del documento 9859 de la OACI